Muchos dirian que son los jóvenes y sus ideas locas, absurdas, liberales, las que han llevado a este país y al mundo, al desastre. Al infierno. Lo han empujado al borde del olvido. Han destruido nuestra cultura orientada hacia los valores(?, y la han reemplazado con una moralidad de haz-lo-que-quieras-hacer, lo que sea que "se sienta bien", que amenaza con poner fin a nuestra forma de vida.
Los jóvenes están destruyendo esta forma de vida. La juventud siempre lo ha hecho. La tarea es alentarlos, no desanimarlos.
No son ellos quienes destruyen los bosques, sino los que piden que se detengan ustedes. No son ellos quienes agotan la capa de ozono, sino los que piden que se detenga ese proceso. No son ellos quienes explotan a los pobres en talleres de mala muerte por todo el mundo, sino los que piden que se detengan. No son ellos los que fijan impuestos onerosos, para después usar el dinero en la guerra y la maquinaria de guerra, sino los que piden que las detengan. No son ellos quienes ignoran los problemas de los débiles y oprimidos, permitiendo que cientos de personas mueran de hambre cada día en un planeta con más que suficiente para alimentar a todos sus habitantes, sino los que piden que se detenga esa miseria.

No son los jóvenes quienes participan en la política de engaño y manipulación, sino los que piden que la detengan. No son ellos los que están reprimidos sexualmente, avergonzados y desconcertados acerca de sus propios cuerpos y quienes transmiten esa vergüenza y desconcierto a sus hijos, sino los que piden que detengan esa actitud. No son ellos quienes establecieron un sistema de valores que defiende "el poder para el más fuerte" y un mundo que soluciona los problemas con violencia, sino los que piden que eso se detenga.
No, no lo están pidiendo... lo están suplicando.
¡Sin embargo, los jóvenes son los violentos! ¡Los jóvenes que se unen a pandillas y se matan mutuamente! Los jóvenes que desdeñan la ley y el orden, cualquier clase de orden. ¡Los jóvenes que nos están volviendo locos!
Cuando nunca se escuchan y nunca se les presta atención a los clamores y reclamos de los jóvenes; cuando ven que su causa está perdida - que ustedes impondrán las condiciones, sin importar lo que pase -, los jóvenes, que no son tontos, darán el siguiente paso más conveniente. Si no los pueden derrotar, se unirán a ustedes.
Los jóvenes se han unido a ustedes en sus conductas. Si son violentos, es porque ustedes lo son. Si son materialistas, es porque ustedes lo son. Si actúan sin cordura, es porque ustedes actúan de ese modo. Si usan el sexo manipuladora, irresponsable y vergonzosamente, es porque ustedes hacen lo mismo. La única diferencia entre los jóvenes y los mayores es que los primeros realizan sus actividades al descubierto.
Los adultos ocultan sus conductas. Piensan que los jóvenes no pueden ver. Sin embargo, los jóvenes ven todo. Nada está oculto para ellos. Ven la hipocresía y tratan desesperadamente de cambiarla. No obstante, una vez que trataron y fallaron, no les queda más opción que imitarla. En eso están equivocados, pero nunca se les enseñó a actuar de forma diferente. No se les permitió analizar críticamente lo que hicieron sus mayores, sólo se les permitió memorizarlo.
4 comentarios:
SOS LO MÁS. no hay una palabra que sobre. tan de acuerdo .
Mal :|, lo habia pensado, pero no de esa forma. Muy genial.
es MUY bueno. lo escribiste vos?
le cambie el nombresin. Aca ta
Publicar un comentario